Kioto
 

Kioto

Si sólo puedes visitar una ciudad de Japón, que sea Kioto. Esta antigua ciudad ubicada en la Isla de Honshu, en el medio oeste del distrito de Kansai y rodeada de llanuras llenas de arrozales, fue la capital del país por más de mil años, y aún hoy es considerada su capital espiritual.

Kioto contiene mucho de los sitios que componen y alimentan la imagen popular que tenemos de Japón: rastrillados jardines de guijarros, cabañas ocultas en medio de bosques de bambú, poéticas arcadas de bermellones santuarios, geishas desapareciendo en las puertas de los restaurantes, templos de oro flotando sobre aguas tranquilas.

Con 17 sitios considerados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, más de 1600 templos budistas y 400 santuarios sintoístas, es prácticamente un museo viviente y una de las ciudades más rica culturalmente. Junto con París, Londres y Roma, es una de esas ciudades que todos deberíamos ver al menos una vez en la vida.

Al salir de la estación del tren por primera vez, rodeados de una mezcla de neón y concreto, nos sentimos un poco decepcionados. Lo que podemos aconsejar es que te tomes un poco de tiempo para explorar, ya que descubrirás que hay cientos, quizás miles, de lugares de increíble belleza esparcidos por toda la ciudad.

Para alojarnos elegimos el Holiday Inn Kioto, un buen hotel ubicado en el noreste de la ciudad, cerca de la Universidad. Las habitaciones son cómodas y están bien equipadas, y ofrecen un desayuno abundante junto con una muy buena relación precio-calidad.

Puedes recorrer todos los fascinantes lugares de esta encantadora ciudad en tren, metro o autobús, aunque tomar un taxi entre ciertos lugares tampoco es prohibitivamente caro, a alrededor € 10 un recorrido de 5 kilómetros.

El primer lugar que visitamos fue el Pabellón de Oro (Kinkakuji). Cada uno de sus tres pisos refleja un estilo arquitectónico diferente, aunque lo que la mayoría de la gente recuerda es que se encuentra revestido en pan de oro. No te pierdas la clásica casa de té que anida en los árboles cercanos.

En el Castillo Nijo del siglo XVII se puede ver cómo la arquitectura cambia a medida que vas desde los espacios públicos a las privadas cámaras del shogun.

El Templo de Kiyomizu, en una colina en el borde este de la ciudad, es famoso por su cascada y por las impresionantes vistas desde su gran terraza de madera.

Después de visitarlo vale la pena pasear por las estrechas callejuelas de casas tradicionales, boutiques y almacenes de debajo del templo, un área famosa por sus tiendas de cerámica.

Entre las muchas otras paradas que hicimos está la del Templo Nanzenji, con una bonita vista de la ciudad y desde donde recorrimos el Paseo del Filósofo, un sendero a lo largo de un canal bordeado de árboles de cerezo que va hasta la Ginkakuji, el Pabellón de Plata, aunque este nunca llegó a recubrirse del precioso metal.

Visitar el Palacio Imperial requiere de un permiso, pero no dejes que eso te desanime, ya que los extranjeros sólo tenemos que presentar el pasaporte en la oficina del Parque del Palacio una hora antes.

Musashi Sushi, en la esquina de las calles Sanjo y Kawaramachi, ofrece sushi artesanal a solo € 1 la placa, que por lo general contiene 2 piezas. Afortunadamente los asientos están dispuestos alrededor de los chefs, por lo que puedes pedir lo que quieras si no ves algo que te guste.

A la noche fuimos a Pontocho, el tradicional lugar de entretenimiento nocturno. Esta pequeña calle estrecha es la más romántica de Japón. Incluso podrías llegar a ver una geisha - o una Maiko, joven aprendiz - corriendo a una representación teatral o a una asignación en un restaurante local.

 

Templo Kinkakuji en Kioto
 
 
 
 
       
 
Japan Pass
Para los turistas, el bono Japan Rail Pass tiene una excelente relación calidad-precio y resulta muy práctico para todos aquéllos que desean desplazarse por todo el país. El bono Rail Pass está disponible solamente para turistas y tiene que comprarse fuera de Japón. Permite a los viajeros realizar trayectos sin límites en las líneas de la red Japan Railways, incluidos los famosos trenes bala que viajan a 600 Km/h, y a bordo de los autobuses y ferries asociados. El Japan Rail Pass lo puedes adquirir online y pedir que te lo traigan a casa.
 
Hoteles en Japón
En Japón hay hoteles tanto de estilo japonés como occidental. Los de estilo japonés (ryokan) son bastante originales para los visitantes occidentales: a los huéspedes se les dan kimonos, las habitaciones tienen bañeras típicas japonesas y paredes correderas de papel. En estos hoteles se pueden contratar muchos servicios extras. Las facturas llevan incluido un sobrecargo del 10 al 20% en concepto de servicio. Además gobierno metropolitano de Tokio aplica un impuesto de alojamiento en los hoteles y posadas de la ciudad.
 
Vuelos Baratos a Japón
La línea aérea nacional de Japón es Japan Air Lines, el principal aeropuerto del país es el Nuevo Aeropuerto Internacional de Tokio. Aunque Osaka, Naha, Kansai, Kagoshima, Nagasaki, Okinawa, Sapporo, Fukuoka y Nagoya también cuentan con aeropuerto propio. Para recorrer el país en avión se puede elegir entre los serivicios de: Japan Air Lines (JAL), All Nippon Airways (ANA) y Japan Air System (JAS) que tienen un gran número de vuelos a nivel nacional. Los billetes de avión se pueden adquirir en las máquinas del Aeropuerto de Tokio y Osaka.